11 Pienso vigilarte a ti y a todos los demás. Cuando dobléis la esquina, cuando vayáis al armario por vuestras apestosas chaquetitas, cuando correteéis a almorzar, os estaré vigilando, sobre todo y especialmente a ti.
12 ¡Agua! Pero sin tritón.
13 Todos los niños son equivocaciones. Repugnantes. Me alegro de no haber sido uno de ellos.
14 ¿Eres un cerdo, Amanda?
15 ¡Pero! ¿Has dicho pero? -Lanzamiento de martillo. -¿Qué? -¡Ahora verás! -¡Ya te daré yo peros!
16 Te colaste igual que una serpiente en la cocina de la escuela y te comiste mi ración. ¿Te atreves a negarlo? ¡Confiesa!
17 ¿Mi padre? -¡Sí, el del corte de pelo ridículo! -¡Yo no soy como él! -¡Eres su viva imagen!
18 La rama podrida siempre se parece al árbol podrido.
19 ¿Me equivoco? ¡Yo jamás me equivoco! En esta clase, en esta escuela, ¡yo soy Dios!
Página 2 de 2
<< ◄ 1 2