1 Mi escuela es un modelo de disciplina. Jarabe de palo para el niño malo. Ese es mi lema. -Un lema fantástico.
2 ¡Mi concepto de una escuela perfecta es aquella en que no hay ningún niño! ¡Ninguno!
3 Bien, aunque no hayas sido, voy a castigarte, porque yo soy mayor y tú pequeña. Además, tengo razón y tú no, y no puedes hacer nada por evitarlo.
4 Después de todo, cualquier escuela es mejor que no tener escuela. ¿Verdad?
5 La directora está loca. Ha cogido a una niña por los pelos y la ha lanzado al aire.
6 Te colaste igual que una serpiente en la cocina de la escuela y te comiste mi ración. ¿Te atreves a negarlo? ¡Confiesa!
7 ¿Me equivoco? ¡Yo jamás me equivoco! En esta clase, en esta escuela, ¡yo soy Dios!